
Durante los últimos meses y en distintos momentos, las personas residentes han podido conocer de primera mano el edificio, un centro concebido bajo un modelo de atención centrada en la persona y diseñado para ofrecer espacios más accesibles, confortables y adaptados a las necesidades actuales de las personas mayores. En esta última visita, la consejera Maeztu pudo compartir con un grupo de futuros residentes sus impresiones sobre el nuevo centro. El encuentro permitió resolver dudas y familiarizarse con los distintos espacios del edificio, facilitando así el futuro proceso de traslado.
Las personas residentes recorrieron tanto las zonas exteriores como los espacios interiores. En el exterior, conocieron los jardines y las áreas de paseo diseñadas para favorecer el bienestar y el contacto con la naturaleza. En el interior, las distintas unidades de convivencia, donde se distribuyen las cocinas y comedores de uso compartido, además de las habitaciones que ocuparán las futuras personas residentes.
Como es sabido, la nueva residencia Urederra sustituirá a la actual Residencia Santo Domingo y ha supuesto una inversión de casi 11 millones de euros, de los que 10,1 millones proceden de fondos europeos y 760.000 euros se destinan al equipamiento y mobiliario con financiación del Gobierno de Navarra. El centro contará con 65 plazas, distribuidas en cinco unidades de convivencia, con un 96% de habitaciones individuales, amplias zonas comunes y espacios exteriores.
El edificio, ubicado en el antiguo albergue de Oncineda, incorpora además importantes medidas de eficiencia energética, como sistemas de aerotermia, recuperación de calor y cerca de 300 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos, con el objetivo de alcanzar un consumo energético prácticamente nulo. Asimismo, dispone de jardines, huerto urbano, invernadero, jardín sensorial y un circuito biosaludable, integrando el contacto con la naturaleza como parte del modelo de cuidados.
Durante la visita, la consejera ha destacado que la apertura de la nueva residencia Urederra supone un salto cualitativo en la atención pública a las personas mayores. “Ofrece un entorno más hogareño, moderno y adaptado a sus necesidades, sin perder el carácter plenamente público del servicio”.
La construcción de la nueva residencia era una demanda histórica de la zona de Tierra Estella que, por fin, va a ser realidad y que se va a traducir en mejoras en la atención de las personas mayores superando las limitaciones del antiguo edificio que ha quedado obsoleto. “Ahora es una residencia del Siglo XXI con todas las comodidades y atenciones necesarias”, añadió la consejera.
Santo Domingo, Centro de Observación y Acogida de Menores con 40 plazas
Paralelamente al traslado a la nueva residencia, el Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo está trabajando en el futuro del edificio que actualmente alberga la Residencia Santo Domingo, y que es propiedad del Gobierno de Navarra, para adaptarlo a nuevos usos.
En este sentido, se ha encargado la redacción del proyecto para la adaptación y obtención de la licencia de actividad que permitirá destinar el antiguo Convento de Santo Domingo a nuevos servicios residenciales dependientes del Departamento que prevé utilizarlo, próximamente, como Centro de Observación y Acogida de menores, con 40 plazas. Esta ubicación sustituirá al recientemente abierto en las antiguas instalaciones de Proyecto Hombre, cuyo uso es temporal hasta que esté disponible y adaptado el nuevo centro de Santo Domingo.
Desde el Departamento se explica que el uso y perfil de las personas usuarias del centro de Santo Domingo se definirá en función de las necesidades sociales que vayan surgiendo, de manera que el edificio, que en un primer momento se destinará a recurso de menores, pueda dar respuesta a otras demandas asistenciales en un futuro.
No está previsto realizar grandes intervenciones en el edificio, únicamente las adaptaciones exigidas por la normativa vigente, realizando la mínima intervención posible.
