PRIMER PLANO – ESPERANZA VIDAL -REPRESENTANTE DE ESAIN – “Uno de los retos es que se valorice el trabajo profesional de las mujeres cuidadoras”

PRIMER PLANO – ESPERANZA VIDAL -REPRESENTANTE DE ESAIN – “Uno de los retos es que se valorice el trabajo profesional de las mujeres cuidadoras”

El colectivo Estella Ayuda a Inmigrantes organizó la séptima edición de su festival intercultural para compartir gastronomía, baile y cultura con
la población local

Esperanza Vidal Moreno, responsable de ESAIN (Estella Ayuda a Inmigrantes), lleva años trabajando por la integración de las personas migrantes y la igualdad de las mujeres en Estella-Lizarra. Desde la asociación, que nació en 2003, se impulsan espacios de encuentro y convivencia intercultural, pero también iniciativas para mejorar la formación, el autoempleo y las condiciones laborales de las mujeres migrantes, especialmente en el sector de los cuidados.

Con motivo de una nueva edición del Festival Intercultural por la Integración y la Mujer, celebrada el sábado 10, Vidal reflexiona sobre los avances en la acogida, las dificultades que persisten en el acceso a la vivienda y la necesidad de reconocer y dignificar el trabajo de quienes cuidan, una labor que, como defiende, debe ir acompañada de derechos, oportunidades y una inclusión real en la sociedad.

¿Qué tal fue el Festival? Ya van varias ediciones, ¿aumenta la participación?
El Festival intercultural por la integración y la mujer que organizamos desde 2020 tiene más acogida cada año. En esta edición sí hemos notado menos gente, puede deberse al puente y a que la gente aprovecha el buen tiempo para disfrutar de la familia, de las amistades y conocer otros sitios. Aunque hemos notado esa falta de asistencia de la gente de Estella, la acogida ha sido muy buena por la gastronomía y los bailes y nos han dicho que eventos así dan vida a la ciudad.

¿Qué objetivos tiene esta cita? ¿Cumplidos?
Se trata de pasar un rato de disfrute, de compartir la población migrante con la autóctona. Sobre todo, buscamos esa inclusión, que haya una buena relación de convivencia entre todas las personas que habitamos la ciudad. Queremos aportar la riqueza cultural que tienen nuestros países y formar parte de la vida local.

Nuestros objetivos son la inclusión y la convivencia porque el 14% de la población de Estella-Lizarra, en torno a 3.000, es población migrante. Queremos compartir nuestro arte, danza y folclore y nuestra gastronomía. Se trata de un festival intercultural, de diferentes países, y está abierto a todo el que quiera participar.

¿Qué es ESAIN, a quién aglutina y a quien se dirige?
Esain es una asociación de mujeres migrantes. En un principio fue un colectivo mixto de hombres y mujeres, pero desde 2014 empezamos a trabajar la igualdad y ya nos quedamos solo mujeres. Nació con el objetivo de apoyar y acoger a población migrante buscando espacios en los que intercambiar ideas, apoyarnos mutuamente, independientemente del país. Somos una asociación abierta a toda persona que quiera estar ahí y aportar con lo que quiera.

Una de las motivaciones más fuertes es la búsqueda del autoempleo y la formación de las socias. De ahí nace la cooperativa CuidándoTe, Servicios Integrales. Para prestar buenos servicios tiene que haber formación y las cuidadoras han de ser cuidadas. Este tema lo estamos trabajando mucho y hemos podido hacer con subvenciones muchas actividades enfocadas a los cuidados que han sido muy bien acogidas por la población migrante.

¿Qué dificultades añadidas presenta la mujer migrante?
La mayoría de las mujeres migrantes trabaja en los cuidados y el 90% de las personas que trabajan en los cuidados es migrante. Uno de los retos de ESAIN es que se valorice el trabajo profesional que realizan las mujeres cuidadoras. El objetivo principal es situar en el centro un sistema de cuidados digno para que las personas que se dedican trabajen en condiciones dignas también, porque la mayoría está invisibilizada y precarizada.

ESAIN se creó en 2003, ¿qué se ha conseguido desde entonces?
Nosotras estamos trabajando para conseguir que poco a poco se respeten tanto los derechos laborales como los salariales y poder vivir con dignidad. Cuando la pandemia en 2020 el Gobierno sacó una ley priorizando los servicios imprescindibles, entre los que estaban los cuidados y la limpieza; si tan valiosos son estos servicios, ¿por qué no se hace nada por este sector? Estamos luchando para que se haga un convenio específico que proteja a las trabajadoras en cuidados. Sabemos que hay sindicatos que están preparando un convenio sobre este tema, pero ¿cómo pueden hacerlo sin llamar a las mujeres para que expongan sus necesidades y condiciones?

Por nuestra parte, desde ESAIN hemos conseguido crear una cooperativa de cuidados, con una persona responsable detrás que se pone en contacto con el usuario y con la trabajadora, por lo que las trabajadoras no están solas.

¿Os sentís las personas migrantes integradas en Estella, particularmente te sientes parte de la ciudad y bien acogida?
Por mi propia experiencia, la situación ha cambiado estos 25 años. Cada vez las personas migrantes somos mejor acogidas y nos integramos en grupos que antes era imposible. La sociedad se va abriendo más, la gente nos va conociendo, hay más cercanía, pero queda mucho que trabajar, falta mucho por hacer.

¿Cómo ha vivido el colectivo el proceso de regulación?
Desde ESAIN hemos estado apoyando a chicas que no conocían para nada cómo era el proceso. Por nuestra experiencia vivida para podernos regularizar, se les ha informado y se les ha puesto en contacto con abogados, pero está habiendo muchas dificultades porque a la mayoría les ha salido el permiso de residencia y trabajo, pero conseguir cita para que vayan a firmar y obtengan su NIE está siendo imposible. Llevamos tres meses intentando coger cita a una chica para poner su firma, al final ha decidido pagar a un abogado para conseguirla y, aun así, le han dado para diciembre; es mucho tiempo de espera y de incertidumbre.

¿Es más complejo el acceso a la vivienda para una persona migrante? ¿Cómo valoras el tema de la vivienda en Estella-Lizarra?
La vivienda no es un problema de ayer o de hoy, lo arrastramos desde que llegamos aquí. Hace 25 años no te alquilaban porque eras migrante, te escuchaban la voz y ya no había alquiler. Hemos llegado y seguimos llegando, cada mes llega población migrante y no ha crecido el parque de vivienda. La gente está viviendo como puede, acomodándose, aunque sea, en un sofá para dormir porque no hay vivienda y los precios que se piden no los podemos cubrir. Tenemos chicas que pagan 700 euros. Con 1.200 euros de ingresos, dos hijos más los gastos fijos, ¿cómo sobrevives? Y esto es lo más barato. En conclusión, no hay vivienda y la que hay no es asequible para quien gana el básico.

Como mujer migrante, ¿qué se echa de menos en la distancia?
Yo llegué en el 2000, hace 26 años. Quienes venimos con cierta edad, con las raíces echadas en nuestro país, es muy dura la distancia. Seguimos extrañando a la familia y las amistades de toda la vida. Llegas al nuevo lugar, conoces a gente con la que tienes relaciones cercanas, pero al final no te sientes ni de aquí ni de allá. Nos sentimos partidos por la mitad.

¿Qué es lo que más te gusta de la vida en Estella?
La seguridad. Para mí es fundamental la seguridad. Y me siento muy agradecida a la gente con la que me he topado.

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*