
En la presentación de la muestra, Silvia Corrales, del Museo Gustavo de Maeztu, destacó el estrecho vínculo que une a la institución con Agorreta, cuya obra ya forma parte del fondo permanente del Museo. Corrales subrayó que esta exposición supone el regreso del creador navarro a las salas de Estella-Lizarra con una propuesta que establece un diálogo entre su evolución artística y las corrientes de la pintura contemporánea en Navarra. Agorreta, nacido en Pamplona, dibuja una trayectoria expositiva de más de 30 exposiciones individuales.
El artista, autodidacta, explicó el sentido que encierra el título de la muestra, ‘Abrir la puerta’, concebido como un gesto de invitación al espectador. Cruzar ese umbral representa adentrarse en un espacio indeterminado pero reconocible, un punto de encuentro entre el presente y el pasado que cada persona proyecta sobre lo que contempla.
La serie exhibida combina obras al óleo sobre lienzo y sobre tabla en una gran diversidad de formatos, desde grandes composiciones hasta un conjunto de piezas en pequeño formato.
En sus obras, Agorreta dirige su atención hacia aquello que permanece cuando todo lo demás desaparece: arquitecturas, rincones urbanos, periferias y pequeños objetos cotidianos en desuso. Para el pintor, estos elementos aparentemente insignificantes actúan como guardianes de la memoria. La exposición, en palabras de Silvia Corrales, plantea una pausa activa y una invitación a la observación pausada.
Aunque el grueso de la obra de Agorreta se ha centrado históricamente en la huella que el paso del tiempo va dejando en los objetos y en los espacios, el pintor reveló que esta exposición es el primer lugar en el que se exponen los paisajes de su último proyecto. “He tenido que abrir la puerta para salir al campo y encontrar otros motivos para mi pintura”, explicó Agorreta.
A pesar de la importancia de los objetos y la naturaleza, la figura humana tiene protagonismo en todo el trabajo del artista navarro. “En mis cuadros el ser humano siempre está latente, aunque no aparezca patente. Si en la sala de interiores esa presencia es evidente a través de objetos cotidianos —como un vaso que alguien acaba de dejar—, en la mayoría de los paisajes la huella humana también se manifiesta a través de caminos trazados, postes, bancos o rodadas de tractor sobre la tierra”, expresó.
Horarios
La exposición se puede visitar de forma gratuita en la sede del Museo Gustavo de Maeztu en Estella-Lizarra de martes a sábado en horario de 9.30 a 13.30 horas, y los domingos y festivos de 11 a 14 horas. Los lunes el Museo permanece cerrado al público.
