
El principal atractivo del viernes fue la degustación popular de txistorra y patatas asadas que se realizó en la plaza de Espoz y Mina. Numerosas voluntarias y vecinas del barrio contribuyeron a la preparación de los pinchos y a su reparto en un momento que atrae cada año tanto a la gente de la zona como de otros lugares de la ciudad. Música de DJ, un bingo, torico de fuego y más música fueron los momentos destacados de la primera jornada festiva.
El sábado, desde la mañana, la plaza y sus aledaños se llenaron de vida. Hubo dianas y chocolatada para entonar. A las once abrieron los hinchables y los carretones protagonizaron los encierros infantiles. No faltó un torneo de bolos ni la comida popular con sorteos a las dos de la tarde, momento de especial encuentro vecinal. La sobremesa corrió a cargo del Dúo Jalisco y hubo también campeonato de mus y brisca.
El rastro infantil ocupó con tenderetes la plaza para la compra y venta de juguetes, juegos de mesa, libros y otros artículos de segunda mano. El torico de fuego y la verbena de DJ dieron paso a la programación del domingo, estrictamente deportiva, con la celebración de las Finales de pelota del Abierto San Miguel que organiza cada año el Club Lizar Jai en el frontón del Rebote.
Como punto y final del programa se ofició una misa en honor del patrón en la iglesia de San Miguel el martes a las seis de la tarde. Se cerraba un programa que es posible cada año gracias al esfuerzo de la Asociación de vecinos, de los propios vecinos y voluntarios y a la colaboración de comercios y empresas. El Ayuntamiento de Estella-Lizarra aporta también una subvención a los barrios que organizan sus fiestas.
