
La iniciativa, ya veterana, mantiene la filosofía con la que se creó: dar salida a precios súper reducidos a los productos de la temporada que termina, en este caso la de otoño-invierno- y mostrar las novedades en el interior de los comercios.
Delante de los establecimientos bajo una pequeña carpa se mostraron artículos de comercios de los sectores textil y calzado (el que mayor representación tiene cada edición), con 19 participantes este año; deportes, floristería, hogar, juguetería, óptica y pastelería.
La feria comenzó fuerte el jueves, día de máxima afluencia en las calles, coincidiendo con el mercado semanal. El buen tiempo acompañó también, mientras que viernes y sábado la lluvia intermitente llevó a que algunos comercios participantes protegieran su producto del exterior. El jueves la feria estuvo abierta de 10 a 13.30 horas y de 17 a 20 horas, de mañana y tarde, al igual que el viernes y el sábado. El motivo del arranque en jueves de la Feria de Oportunidades es acercarse especialmente a los clientes habituales que se acercan los jueves a la ciudad.
Un año más, la iniciativa comercial, que tiene su réplica en octubre, cuando la temporada de primavera-verano culmina, se desarrolló con los siguientes objetivos: dar impulso a los establecimientos participantes desde el punto de vista de la promoción e incentivar la reducción del stock en sus almacenes; cerrar la campaña invernal de rebajas, fidelizar a los clientes en la compra en el pequeño comercio de cercanía y trabajar de manera conjunta el sector servicios para conseguir acciones atractivas para el cliente.
El Lizarra stock estuvo subvencionado por el departamento de Comercio de Gobierno de Navarra, dentro del Plan de Actuación Comercial para la ciudad de Estella-Lizarra y fue posible con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad.
