Mientras se desarrollen los trabajos de retirada de los escombros -se calcula entre siete o diez días desde el derribo-, queda anulado el estacionamiento en el aparcamiento, que permanece vallado. Por otro lado, sólo se ha habilitado un carril en el paseo de la Inmaculada para el acceso exclusivo de las personas propietarias de plazas de garaje en la zona y para carga y descarga. Es precisamente por el paseo de la Inmaculada por donde saldrán y entrarán los camiones cargados con escombro. Tampoco se podrá aparcar en la zona.
Durante los próximos días también permanecerá cortado el acceso desde la calle Gustavo de Maeztu hasta la Inmaculada y la parada del Tierra Estella Bus se trasladará temporalmente a la estación de autobuses. El tráfico peatonal por la zona de la demolición queda también restringido por motivos de seguridad.
El Ayuntamiento de Estella-Lizarra requirió al propietario la limpieza y saneamiento del edificio del solar. Finalmente, la propiedad optó por presentar en el ayuntamiento un proyecto de derribo. Tras la demolición, el consistorio valorará el estado del terreno y abordará con la propiedad la ampliación de cesión de parking con la incorporación de unas 40 nuevas plazas.
El Área de Desarrollo AD2 cuenta actualmente con la aprobación inicial del proyecto de reparcelación, pendiente aún de resolver las alegaciones antes de la luz verde definitiva. El desarrollo de esta zona implica otros derribos, como edificaciones junto al solar y los chalés ubicados dentro del Parque de Los Llanos, cuyos propietarios tendrán compensados los aprovechamientos en las futuras viviendas que se construyan en el solar.
Es precisamente el alto número de pequeños propietarios el aspecto que complica la tramitación urbanística y se espera un largo proceso y una larga negociación antes de la construcción de nuevas viviendas. Cabe destacar, también, que la urbanización de esta zona implicará la unión de los dos tramos de la calle San Veremundo, actualmente separados por el solar, cambiando la fisionomía de esta parte céntrica de la ciudad.
Preparativos y alta expectación
El inicio del derribo del número 31 del Paseo de la Inmaculada se hizo efectivo en torno a la una de la tarde, después de apuntalar determinados elementos, como el balcón delantero, y eliminar elementos del tejado, como las antenas y la veleta. Durante el proceso de demolición, los trabajadores de la empresa mojaron el terreno para mitigar el polvo causado por el derrumbe. La expectación fue alta especialmente durante una mañana que coincidió en Estella con el mercado semanal de los jueves.
