CENTRO DE ESTUDIOS TIERRA ESTELLA. Un cuarto de siglo dedicado a la historia y el patrimonio

CENTRO DE ESTUDIOS TIERRA ESTELLA. Un cuarto de siglo dedicado a la historia y el patrimonio

Los trabajos en la Villa de las Musas de Arellano o en el Hipogeo del Longar en Viana son los principales hitos de la actividad del colectivo en la comarca

Veinticinco años han transcurrido desde el nacimiento, en el Instituto Oncineda, del Centro de Estudios Tierra Estella (CETE-LI). Corría el año 1988 cuando profesores del departamento de Historia, en colaboración con un grupo de alumnos, ponían en marcha un proyecto que llevaba las inquietudes por la investigación más allá del recinto educativo. Con trabajos de campo se gestaba una labor centrada en el patrimonio cultural y natural de la comarca, dirigido a su conservación, estudio y divulgación.

Un grupo de profesores y alumnos del instituto pusieron en 1988 las bases del colectivo. Su labor se centró en un primer momento en Estella para extenderse después por la comarca 

Muchos nombres están ligados a aquellos primeros compases, algunos de ellos vinculados todavía hoy al colectivo. Alfredo y Xabier Larreta Anocibar y Antonio Sola Alayeto fueron algunos de sus precursores, a los que pronto se les unirían otros profesores y profesionales vinculados con las Ciencias Naturales, como Gabriel Catalán y Ricardo Erce. 

La junta actual la forman algunos de los primeros activos del CETE-LI y otras incorporaciones: Merche Osés Urricelqui (presidenta), Haritz Crespo Leoné (vicepresidente), Txemi Legarda Sembroiz (secretario), Mª Elba Ochoa Larraona (tesorera) y los vocales Xabier Larreta Anocibar, Patxi Areta Salanueva y Toño Ros Zuasti. “Al principio los trabajos se centraban en Estella y luego se extendieron a Tierra Estella con algunos puntos fuertes como Viana. Eran unos momentos en los que no había tanta sensibilidad ni capacidad para abarcar el estudio y la promoción del patrimonio”, explica Ros. 

Con el objetivo de cubrir esta necesidad surgía el colectivo que se fue nutriendo con la participación de otras personas, por nombrar algunos, Román Felones, Esteban Ugarte, Ángel Elvira, Mª Inés Sainz, Luis Arazuri, Javier Armendáriz y Susana Irigaray. Lo que comenzó como un grupo de unas 40 personas, incluyendo a los alumnos, se ha convertido en una asociación más nutrida, hoy con 72 socios. “El CETE es una salida a las inquietudes de mucha gente como participar en excavaciones, ofrecer charlas, realizar publicaciones… Todos nos hemos ido incorporando porque lo consideramos un modo de desarrollar nuestros intereses relacionados con la cultura”, añade el secretario, Txemi Legarda. 

Trabajos de arqueología

Varios hitos han marcado el camino trazado durante estos 25 años. El más significativo, los trabajos de estudio y arqueología realizados desde los años ochenta hasta finales de los noventa en la Villa Romana de las Musas de Arellano, hoy convertida en museo. También las labores de campo en el Hipogeo de Longar (Viana). En la medida de sus posibilidades, el CETE-LI continua esta línea, ahora con un proyecto iniciado el año pasado y basado en las prospecciones en los valles de Yerri y Guesálaz. De lo que se trata es de realizar una búsqueda de los antiguos asentamientos para ver la evolución del poblamiento en la zona y documentarlo. Un proyecto, como los anteriores, de largo recorrido. 

Otros momentos han servido para labrar la trayectoria del colectivo, que en los años 90 estrechaba lazos con San Juan de Pie de Puerto y los Amigos de la Baja Navarra. En este proceso, el profesor y director del instituto Javier Blanco hacía de enlace. En el 94 se inauguraba el proyecto ‘Aquisgrán’, una exposición en la que participaron tres pintores de la ciudad del Ega: José María Mínguez, Florencio Alonso y Jesús Mari Bea. 

Después llegaron otras iniciativas interesantes como las Noches del Patrimonio, celebradas en 2005, 2006 y 2008, exposiciones itinerantes y la cesión de materiales, la organización de tres salidas culturales al año, los homenajes a personas destacadas y la edición de una revista son algunas de ellas. 

Este año la actividad se ve intensificada con un programa especial del 25 aniversario. Incluye un homenaje al escritor José María Rodríguez Ochoa, visitas gratuitas a Las Musas, Los Castillos y las Judería, el Retablo de Santa Elena y la iglesia de San Miguel y los palacios de la época moderna; un concierto de música y la presentación del cuarto número de la revista Terra Stellae.

En la Actualidad, el CETE-LI se encuentra a la espera de que se materialice la oferta que realizó el Ayuntamiento sobre la cesión de un espacio para sede del colectivo en el edificio de los antiguos juzgados. “Supondría cerrar el círculo, porque fue en el centro histórico, en la casa de cultura Fray Diego, donde el CETE tuvo su primera sede”, apunta la tesorera, Mª Elba Ochoa.

FUNDACIÓN. 

1988. En 2013 cumple sus 25 años de vida.

NÚMERO DE SOCIOS. 

72 que aportan una cuota anual de 25 euros, 40 por pareja. 

FINANCIACIÓN. 

El CETE-LI se constituyó como una entidad sin ánimo de lucro. Su financiación procede de las cuotas de sus socios, de la subvención que ofrece anualmente el Ayuntamiento de Estella-Lizarra y otra del Gobierno de Navarra. 

“La ayuda del Gobierno de Navarra no la recibimos desde hace dos años y la falta de financiación hace que algunos proyectos se hayan visto paralizados”, añade Toño Ros.

REDES SOCIALES. 

www.cete-li.com/

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Merche Osés Urricelqui. Presidenta

“Somos una comarca muy privilegiada en cuanto a patrimonio cultural y natural”

Merche Osés ocupa la presidencia del CETE desde hace seis años. Anteriormente la sucedieron en el cargo Alfredo Larreta (como primer presidente), seguido de Xabier Larreta, Ricardo Erce y Xabier Larreta de nuevo. 

¿Qué valoración realiza de estos 25 años?

Muy positiva por la participación, por las actividades que se están realizando y porque la labor llega a la gente. Agradece que se hagan cosas,  hay interés. 

¿Ha cambiado en los últimos años la percepción de la gente sobre su patrimonio y la necesidad de conservarlo?

Sí ha cambiado, no solo por la labor del CETE, sino también por el trabajo de muchas otras entidades y colectivos. Se reconoce el valor del patrimonio y no sólo del propio sino del patrimonio en general. 

¿Cómo describe el valor patrimonial de Tierra Estella?

Somos riquísimos en cuestión de patrimonio, tenemos una gran variedad, no sólo cultural, también natural. Somos una comarca muy privilegiada. En cuanto a conservación, hay que seguir trabajando.  

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