LOCOS POR… MONTEJURRA – Anne Vidaurre Vidaurre – “Mi reto está en llegar a los 500 ascensos consecutivos”

LOCOS POR… MONTEJURRA – Anne Vidaurre Vidaurre – “Mi reto está en llegar a los 500 ascensos consecutivos”

Sin temor a la climatología y contra todos los elementos, la joven de Ayegui sube cada día el monte más emblemático de Tierra Estella

Montejurra es objetivo diario para Anne Vidaurre Vidaurre. La joven de Ayegui de 22 años afronta desde el 19 de agosto el reto de cumplir 500 ascensiones consecutivas al monte más próximo a su casa y el más emblemático de Tierra Estella. Cada mañana, haga frío, calor, llueva o nieve, ella madruga, se prepara y emprende el recorrido, bien por la ruta de Las Cruces o La Cal. Después de hora y diez minutos entre la subida y la bajada, ya está de vuelta en el pueblo, lista y con las pilas cargadas para afrontar su jornada de trabajo en el supermercado-estanco familiar. Explica Anne Vidaurre que con su reto quiere superar el récord de su padre y demostrarse a sí misma que, si te empeñas, el objetivo es posible.

¿Cuál es tu relación con Montejurra?
Ahora mismo es un reto personal. Quiero superar a mi padre en el número de ascensos.

¿En qué consiste exactamente tu reto?
Quiero llegar a hacer 500 ascensos consecutivos a Montejurra, llueva, nieve, haga frío o calor. Y con ello, superar el récord que tiene mi padre, de 470. Empecé con él como una excusa para ponerme en forma, pero ahora quiero ganarle. El reto consiste en no fallar un solo día porque, en cuanto al esfuerzo y la dificultad técnica, la subida a Montejurra es algo que lo puede hacer cualquiera.

¿Es una cuestión personal?
Es un pique familiar que tenemos, pero sobre todo una cuestión conmigo misma. Intenté el reto el año pasado y conseguí hacer 180 ascensos, desde enero hasta junio, pero me lesioné. Un mes después, en agosto, retomé empezando desde cero. A día de hoy llevo 193, y ahí seguimos. Si todo va bien, termino el 31 de diciembre.

¿Qué te supone cumplir con este reto?
Tengo mi rutina. Salgo a las ocho de la mañana y para las 9.10 ya he terminado y voy a trabajar. El mayor problema es cuando he salido por ahí o si no me encuentro, pero en esos casos me organizo el día de manera distinta y voy en otro momento, generalmente al mediodía. Debido al reto, este año no voy a poder ir de vacaciones, pero no me importa. Como se suele decir, “sarna con gusto no pica”.

¿Qué te aporta a nivel personal?
Superación. Bajo muy contenta, con la autoestima más alta. La verdad es que disfruto de la subida. Es curioso porque de pequeña no quería ni ver el monte y ahora esta experiencia me abre las puertas y el interés para conocer otros lugares.

¿La jornada más dura cómo la recuerdas?
Fue el pasado 7 de enero, cuando me perdí. Ese día me convertí en la persona más famosa de Ayegui. Había nevado mucho y el camino estaba muy distinto, apenas se distinguía el camino de las matas. Me desvié y me ­desorienté. Quería llegar a la ermita pero no podía avanzar ni retroceder. Llamé a mi padre para decirle que estaba bien pero que no sabía dónde me encontraba.

¿Y no cejaste en el empeño?
Desde ese momento todo el mundo en la tienda me sigue de cerca. Si hay nieve o hace mal tiempo me dicen que no suba, pero yo voy a subir. En ocasiones, me acompaña mi padre.

¿El día más gratificante?
El día 180, porque llegué al punto en el que lo había dejado por lesión la vez anterior. Me había igualado a mí misma. Ese día vi un buitre muy de cerca y la subida y la bajada fueron muy bonitas.

¿Qué significado tiene Montejurra para ti?
Siento Montejurra como mi hogar, pero sé que me queda mucho por conocer. Tiene infinidad de rutas para recorrer y, cuanto más conozco el monte, más me gusta.

¿Cómo crees que te sentirás cuando llegues al día 500?
Aún me queda mucho, pero no estoy ansiosa por terminarlo porque lo disfruto mucho. Supongo que estaré satisfecha. Sólo espero que sea posible y que no se me complique con una nueva lesión. Cuando cumpla los 500 días se lo dedicaré a mi padre, porque es él el que me motiva para seguir y está muy orgulloso de mí.

ME QUEDO CON



Lo que más le gusta a Anne Vidaurre de Montejurra son sus vistas. “Se ve todo Tierra Estella y cada día es diferente. Igual salgo de casa con un día nublado, o con niebla, y cuando llego arriba encuentro el sol y la niebla a mis pies”, cuenta. Su gusto por la fotografía como medio para retener los momentos le lleva a sacar una imagen del mismo sitio cada día. “Cada mes cambio de lugar. La idea es preparar un montaje con las fotografías una vez que termine el reto, para ver la evolución de las ascensiones”.

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