Llegó el momento de volver

Llegó el momento de volver

Los alumnos de Infantil y Primaria de los colegios Remontival,Lizarra Ikastola, Santa Ana y Mater Dei se incorporaron escalonadamente a las aulas desde el jueves 6 hasta el lunes 10 de septiembre

Es inevitable. Todo llega. La vuelta al cole fue fiel a su cita en septiembre, aunque el inicio de curso se produjo escalonado desde el jueves 6 hasta el lunes 10. Primero le llegó el turno a una parte de los alumnos de Educación Infantil de Lizarra Ikastola; el 7 tomaban contacto el resto y los de Primaria, así como el alumnado del colegio público Remontival y del Colegio Diocesano Mater Dei. El lunes 10, los escolares de Santa Ana fueron los últimos en volver. Los patios, los pasillos y las aulas eran testigo de momentos de alegría, de ilusión, de nervios y de reencuentro entre amigos, compañeros y profesores.

Faltaban minutos para las nueve de la mañana en el colegio público Remontival y la cuesta de acceso bullía de actividad, con familias que subían a pie o en coche y con el paso de los autobuses que acercaban hasta el centro a los alumnos de los pueblos. El patio era un hervidero de saludos y de comentarios de expectación antes de la entrada a las clases, guiados por el tutor o la tutora que hubiera tocado. Sumaban 735 los alumnos matriculados en Remontival este curso.

Mochilas, ropa a estrenar, estuches y carpetas daban colorido a la jornada tras un verano de bañadores, balones, monopatines y bicicletas, aunque algunos niños lo calificaron de largo. Era el caso de Paula Goñi Goñi, que comenzaba 5º de Primaria. “Yo tenía ganas de venir porque quiero estar con mis amigos. He ido a la piscina todos los días pero me he aburrido también un poco”, decía. Madrugar fue el único inconveniente de volver a clase. “Me ha costado un poco porque en verano me levantaba a las 9 h y hoy, a las ocho menos diez”, decía.

Paula Goñi estaba acompañada en este día especial por su madre, Lorena Goñi Coiduras, a quien no le supusieron gran esfuerzo los preparativos. “Los libros y el material ya los teníamos encargados desde final de curso. Ha habido que forrar y comprar alguna otra cosa, pero poco más. De ropa, hemos necesitado un chándal. La verdad es que, al margen de los libros, el desembolso de la vuelta al cole quizá no es tanto como lo imaginas”, cuenta.

Mochilas, ropa a estrenar, estuches y carpetas daban colorido a la jornada tras un verano de bañadores, monopatines y bicicletas

Madrugar no le costó nada el viernes 7 a Irene da Silva Olleta, de 10 años, también alumna de 5º. Esperaba en el patio de Remontival, junto a otras cuatro amigas de clase, la llamada para entrar a su nueva aula. “La verdad es que ayer (por la víspera) estaba un poco nerviosa. Aunque el verano se me ha pasado muy rápido porque he ido a la piscina y a casa de mis primas, al mismo tiempo estaba con ganas de volver. Es quizá con la jornada normal cuando se hace un poco más duro”, decía.

Su madre, Merche Olleta Vicente, también tenía ganas de que comenzaran las clases. “El cole es organización y horarios y esto es mejor para las familias. Además, mi hija es una niña que, aunque le den vacaciones, prefiere casi estar en el cole”.

Sí, pero no

Entre el sector menos motivado, al menos eso decían, estaban varios alumnos de 6º de Primaria: los amigos Asier Golmar Ramírez, Sergio Martín García, Ander Ocio Ganuza, Mario San Martín Resa y Mikel Sánchez Gurruchaga. “Ganas, ninguna, yo tenía mucha pereza. De levantarme a las 12 a levantarme a las 8 de la mañana… Y los estudios, empiezas estudiando flojo pero luego cambia”, opinaba Golmar. Y sus amigos coincidían. En cuanto a las ganas de verse, no eran tantas, decían, porque durante el verano coincidieron varias veces y “hablamos por WhatsApp”.

Daniela Hidalgo Tapia sí tenía muchas ganas de ver a su grupo, sobre todo a su amiga del alma Laura Zavala Almanza. “Cuesta el madrugón porque en verano me levantaba tarde y la cama está calentita. Pero tenía ganas de venir”, decía. Los preparativos no fueron un problema y se preocupó porque el primer día no le faltara de nada. “Ayer repasé la mochila, para ver si llevaba goma, pegamento y todo lo del estuche, y los libros ya están forrados. Tengo ganas de estudiar”, confesaba.

Primer día de verdad

Mientras que para la mayoría la vuelta al cole es una experiencia conocida, para algunos alumnos de primero de Infantil, aquéllos que no han ido a la guardería, el primer día de colegio es todo un reto. En las aulas de Lizarra Ikastola, el primer día discurrió tranquilo, en un ambiente de juego, de atenciones y de separaciones sosegadas. Entre el jueves 6 y el lunes 10 acudían a clase 663 alumnos, incluidos los de ESO, que empezaron el viernes, y los de la escuela infantil hasta 3 años, que llevaban ya unas jornadas de contacto.

La coordinadora de Infantil, Idoia Gómez, realizó una buena valoración del primer día para la mitad de los alumnos de este nivel. “Nos lo tomamos con calma, es nuestra metodología. Lo importante es que sea el niño el que se despegue de sus padres. Se respeta el ritmo y el niño tiene todo el tiempo que necesite para el momento de la separación. Se trata de evitar en todo momento la situación de angustia”.

Los lloros fueron la excepción y los niños se abandonaron al juego y a las atenciones de las educadoras durante la mañana. El resto de los espacios bullían con la actividad de los niños que ya conocían la experiencia de la vuelta al cole. Algunos atendían a sus hermanos pequeños para ayudarles con una jornada más llevadera.

Para los padres, el primer día tampoco es fácil, pero menos angustioso si sus hijos se adaptan rápido al nuevo espacio. Andoni Martín Acedo acompañaba a su hijo Beñat. “Hoy va a estar poco tiempo. Está mirando lo que hay y parece tranquilo, de momento. Llevaba desde el lunes preguntando qué día era porque sabía que el viernes venía. A ver qué tal el segundo día, quizá esté algo más alterado”, decía.

Mañana de recibimientos en Mater Dei

Las clases comenzaban en Mater Dei también el viernes 7 para el total de 436 niños y niñas de Infantil y Primaria. Primero entraron los de Primaria y después lo hicieron los de Infantil en una jornada de bienvenida y de reencuentro que discurrió con normalidad. A ello se refería el nuevo director del centro, Andrés García. “Fue una mañana de recibimiento en la que se presentó también al profesorado nuevo y se comentó a los padres la distribución de los tutores por aulas. Desde primera hora, los alumnos estaban con ganas de reencuentro y se vieron caras de alegría y de ganas de verse entre ellos y a los profesores. Hubo numerosos gestos de cariño”.

Andrés García se estrena este curso como director, procedente del colegio diocesano de La Milagrosa, donde también ha ejercido en este cargo. “Destaco el buen trato con el resto de los compañeros y me siento muy ilusionado con el nuevo proyecto y con ganas de que el colegio siga ofreciendo una educación de calidad y satisfaga las inquietudes y necesidades de las familias”, decía.

Los últimos en volver

El alumnado que tuvo un verano ligeramente más largo fue el de Santa Ana. Los escolares volvían al centro el lunes 10; eso sí, con toda la semana por delante. Todo eran gestos de alegría y de nervios en el encuentro entre los amigos Mario Martínez Herreros, Gonzalo Mendiri García, Andrés Molina Villafañe y Javier Armendáriz Iñigo.

“Al ir a la cama estaba nervioso y me he levantado con sueño”, confesaba Mario Martínez. Su amigo Andrés Molina ya estaba algo aburrido del verano y tenía ganas de ver a sus amigos, aunque en vacaciones algo han estado juntos. “Cuando me fui ayer a la cama, había una notita: que había aprobado todo”. Realidad o fantasía, ilusión o presagio, el niño comenzaba el curso con muy buen pie.

Ganas de que llegara el lunes tenía también una de las madres, Julia Herreros, seguramente como buena parte de las madres y padres que acompañaban a sus hijos en el patio. “Tenía ganas desde junio”, sonreía. “En cuanto a mi hijo, la verdad es que ha venido muy contento. Siempre viene contento, nunca ha llorado por venir al colegio”, apuntaba.

Al optimismo contribuían en el patio las profesoras de Santa Ana, con sus batas vistosas de colores, porque la vuelta al cole es siempre una razón para sonreír. La maestra Adriana Goñi Alday, de 3º de Infantil, comenzaba el curso con muchas ganas e ilusión. “Cuesta volver, empezar, pero una vez que estás ya va todo rodado. Yo tenía muchas ganas de que entraran los pequeños, después de una semana de trabajo sin ellos”, contaba.

Goñi destacó los valores que la rutina tiene para las familias. “Llega un momento que apetece cambiar y la rutina es muy cómoda. Cuando los niños están a gusto y cuando se trabaja a gusto, la rutina no cansa”, decía Adriana, quien describió la jornada como un día de nervios y de mucha ilusión. Santa Ana daba la bienvenida a 386 alumnos de Infantil y Primaria.

Tanto alumnos como profesores tienen por delante casi diez meses de clases, de rutina, de estudios y momentos para compartir y crecer como personas. El tiempo pasa rápido. Junio estará pronto a la vuelta de la esquina.

EL DATO

1967
escolares de 3 a 9 años
comenzaron el curso 2018-2019 en Estella y Ayegui.

Consejos saludables para la vuelta al cole

En la vuelta al cole conviene tener en cuenta las recomendaciones que realizan los expertos desde Atención Primaria y el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra.

Alimentación.
Realizar cinco comidas repartidas a lo largo de la jornada comenzando con un desayuno nutritivo (leche o yogur, pan, cereales o galletas simples y fruta entera), un almuerzo y merienda libres de bollería y productos procesados con exceso de azúcar o grasa. Se recomienda comer un bocadillo hecho en casa y fruta variando las piezas. Se aconseja también equilibrar la comida del mediodía con la cena para enriquecer el aporte nutricional diario.

Sueño.
Marcar un horario para ir a la cama y dormir un mínimo de 8-10 horas, más tiempo en edades tempranas. El dormitorio ha de estar en ambiente silencioso sin presencia de tabletas, móviles, videoconsolas u otros dispositivos electrónicos y con temperatura entre los 18 y los 20 grados.

Actividad física.
Ha de estar presente desde el inicio de la vida con ejercicios de estimulación y masajes cuando son bebés, salidas a espacios al aire libre cuando son más autónomos y actividades deportivas regladas a partir de los 6 años, al menos una o dos veces por semana. Cambiar hábitos sedentarios por actividad física, como acudir andando al colegio o subir escaleras en vez de usar el ascensor.

Higiene postural.
Optar por mochilas ajustables a la espalda con un peso que no exceda el 10% del del portador. Desaconsejables la mochilas con carrito.

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