Días de agua, frío y nieve en Tierra Estella

Primero llegó la lluvia y la crecida de los ríos.
Después, una ola polar que congeló y tiñó de blanco la Merindad

La transición de enero a febrero ofreció las características propias de un invierno que hasta ese momento no había mostrado su intensidad. Primero fue la lluvia y la crecida de los ríos, que hicieron saltar las alarmas con aumentos de caudal y provocaron desbordamientos. De hecho, el Ega alcanzaba el sábado 31 el nivel más alto desde la riada de 2003. Después una ola de frío polar y las precipitaciones de nieve tomaron el relevo, tiñeron de blanco la Merindad y complicaron el estado de las carreteras. El frío obligaba a abrigarse con temperaturas que ronda

La transición de enero a febrero ofreció las características propias de un invierno que hasta ese momento no había mostrado su intensidad. Primero fue la lluvia y la crecida de los ríos, que hicieron saltar las alarmas con aumentos de caudal y provocaron desbordamientos. De hecho, el Ega alcanzaba el sábado 31 el nivel más alto desde la riada de 2003. Después una ola de frío polar y las precipitaciones de nieve tomaron el relevo, tiñeron de blanco la Merindad y complicaron el estado de las carreteras. El frío obligaba a abrigarse con temperaturas que rondaron los cero grados.

La ola de frío polar y la alerta de nieve continuaban activas al cierre de esta revista. Hasta ese momento, la nieve hacía su primer acto de presencia en la tarde del sábado. No obstante los mayores problemas se produjeron en la tarde del martes 3 cuando en hora y media la nieve, que caía de manera intensa, causó problemas en la A-12, en la zona de circunvalación de Estella. Las precipitaciones de nieve helada registradas a partir de las 19.45 horas, superiores a las previstas en los pronósticos meteorológicos, dificultaron la circulación por la Autovía del Camino y otras carreteras de la zona.

La nieve acumulada en pocos minutos provocó que tres camiones quedaran cruzados causando retenciones y atascos en ambos sentidos. La empresa concesionaria de la autovía, que previó la actuación de dos máquinas quitanieves, tuvo que movilizar tres más y después otros seis quitanieves se sumaron para limpiar la calzada. Asimismo, otro camión, cruzado a la altura de Los Arcos impidió la circulación de vehículos pesados en sentido norte, entre los puntos kilométricos 51 y 58. No fue hasta las 23.15 horas cuando la A-12 quedaba despejada para el paso de todo tipo de vehículos en dirección a Pamplona y a las 23.30 h. en dirección sur.

La nevada superó las previsiones meteorológicas y durante unas horas colapsó la A-12 a la altura de Estella

La nieve y el hielo, sobre todo a primera hora de la mañana del miércoles 4, creaban las incomodidades habituales en los pueblos de Tierra Estella, y complicaban la circulación por carreteras secundarias. Estella amanecía con una fina capa de nieve, más visible en los tejados y en las copas de los árboles, que sería hasta el momento la imagen más blanca no sólo de este año sino de los últimos inviernos. La previsión de los próximos días continúa de manera similar, con alertas de nieve y de frío.

La nieve siguió a las lluvias y fueron las bajas temperaturas las que impidieron que las crecidas de los ríos se intensificaran después del pico alto alcanzado el sábado 31 de enero. El mayor nivel del río y, por tanto, su mayor caudal, se alcanzó ese día desde las 11 hasta las 14 horas, franja horaria durante la que se mantuvieron constantes, según datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), los 4 metros y 67 centímetros de nivel y los 267’37 metros cúbicos de agua.

Con estos datos, los más altos desde la riada de 2003, el cauce se salió a su paso por la comarca y en Estella quedó patente en la zona de huertas de Valdelobos, en el paseo de Los Llanos, que fue acordonado y cerrado al paso por seguridad, las piscinas y la poza del Agua Salada, la confluencia de la calle Mayor con la Zapatería y en otros puntos como el área de Curtidores y sus zonas de aparcamiento. La atención se centró en los puentes de la ciudad –Azucarero, Los Llanos, Cipri y la Vía- por debajo de los cuales el caudal ganaba en cantidad y velocidad. La crecida de los ríos en la comarca produjeron problemas en varias carreteras y retrasaron el relevo del equipo médico del centro de salud de Zudaire. En Estella se inundaron algunas bajeras y entró agua en un garaje de lacalle Yerri lo que motivó la intervención de los bomberos.

El temporal en Tierra Estella dejaba el trágico suceso de la muerte, en Los Arcos, del vecino Juan Esteban Arnedo Larraya, de 70 años, cuyo vehículo era arrastrado el sábado 31 por el crecido río Odrón. •

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Máximos desde 2003


La crecida del Ega fue la mayor desde 2003. El sábado 31 de enero alcanzaba en Estella los 4,67 m. de nivel y los 267’37 m3 de caudal

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