Arguiñano. En las faldas del Alto de Artesa

Arguiñano. En las faldas del Alto de Artesa

El concejo se caracteriza por su entorno natural y las vistas que ofrece del valle de Guesálaz, al que pertenece

Arguiñano se enclava en la vertiente norte del río Salado, a la altura de la sierra de Andía a 642 metros de altura. El entorno natural del concejo, perteneciente al valle de Guesálaz, es su principal atractivo y el monte conocido como ‘Alto de Artesa’, el motivo con el que se identifica al pueblo geográficamente. El pequeño concejo cuenta con 50 habitantes censados, aunque son poco más de veinte quienes viven a diario.

“Los vecinos de Arguiñano han participado en varios auzolanes para arreglar la iglesia y el cementerio“
La tendencia poblacional va a la baja, como ocurre en la mayoría de pueblos del valle. A ello se refiere el presidente de Concejo, Peio Zabala Bentoetxea, para quien el problema difícilmente tiene una salida. En su opinión, la vida en un pueblo sin servicios obliga a sus vecinos a recorrer kilómetros para las cuestiones laborales, de ocio y las gestiones del día a día.

“Estos pueblos viven en decadencia y yo creo que es irremediable por razones sociológicas. Por el contrario, Arguiñano tiene la contrapartida de la tranquilidad, del paisaje, el tipo de vivienda que en otros sitios no te puedes permitir, pero poca gente apuesta hoy en día por esto. En mi caso, yo decidí venir a vivir aquí por sentirme cerca de la tierra”, describe. El representante concejil asegura que tan sólo un hijo del pueblo se ha quedado a vivir en el concejo en los últimos tiempos y un solo vecino tiene menos de 18 años.

Arguiñano muestra una atractiva estampa desde la carretera que conduce hasta el núcleo de viviendas, de igual modo que las vistas hacia el valle, teñidas estos días por los colores del otoño, lo convierte en un lugar privilegiado. En el trazado urbano varios son los palacios o casonas con blasón incluido las que revelan un pasado de bonanza. Ahora la mayoría de las casas han sido rehabilitadas como ejemplo de la clara voluntad de sus vecinos por mantener el pueblo bien conservado.

Fruto del interés por la conservación del patrimonio es la reciente rehabilitación, casi integral, de la iglesia de San Martín. El consejo parroquial ha pilotado en los últimos meses las diferentes actuaciones que han devuelto a la iglesia su lozanía. Entre otras actuaciones, se ha arreglado el tejado, se ha limpiado la fachada y sacado varias saeteras, símbolo de su origen defensivo. En el interior también se han arreglado las paredes, el suelo, la sacristía y se ha limpiado el retablo. El presupuesto global rondaba los 190.000 euros, sufragados gracias a subvenciones de la Institución Príncipe de Viana, a las aportaciones personales y a la venta de la casa parroquial.

Trabajo en auzolan
La subcontrata no ha sido la única mano de obra implicada en la restauración de la iglesia de Arguiñano. También sus vecinos han colaborado en la medida de lo posible mediante sesiones de auzolan. La capacidad para el trabajo en equipo entre los vecinos caracteriza al pequeño concejo. Nada menos que varios son los auzolanes realizados durante este año. Se centraron en la iglesia y en el cementerio.

En concreto, en auzolan se ha limpiado el retablo de la iglesia, la sacristía y se ha hecho la reforma de la plaza de entrada. En cuanto al camposanto, se ha ampliado la zona de enterramiento y se han hecho remates en la ampliación de la puerta de entrada y en el pasillo central. Cabe destacar también que, por primera vez este año, el cementerio de Arguiñano cuenta con una normativa que regula su funcionamiento.

El presidente de Concejo asegura que la localidad se encuentra en proceso de recuperación del auzolan. “Antes, las sesiones se pagaban a cuarenta euros una jornada y veinte euros media. Pienso que el azuolán debe de ser gratuito e incluso una obligación ya que es la única manera de hacer cosas en pueblos pequeños como éste. De otra manera, el presupuesto es insuficiente hasta el punto que no se pueden solicitar ni subvenciones”, explica.

Otras son las actuaciones que se han hecho en los últimos tiempos en Arguiñano y otras más las que están pendientes. Pendiente queda algún detalle del cementerio, presentado al plan trienal, así como el alumbrado de las calles y la acotación de un trozo del hayedo en Osorke, así como su regeneración espontánea. Otra de las necesidades y para la que el concejo aún no ha encontrado subvención es el vallado de protección del regacho que cruza el término.

Arguiñano, a pesar de su pequeño tamaño y su número de habitantes, puede jactarse de una cosa: su bar y tienda de alimentación que reúne al pueblo y saca a sus vecinos de algún que otro apuro. Por lo demás, los vecinos reciben la visita de vendedores ambulantes o se desplazan a Estella (17 km) o Pamplona (34 km). Los vecinos de Arguiñano cuentan con frontón y sociedad. Sus fiestas se celebraron el primer fin de semana de octubre. •

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Así es Arguiñano

CATEGORÍA HISTÓRICA: Lugar.
CATEGORÍA ADMINISTRATIVA: Concejo del valle de Guesálaz.
PARTIDO JUDICIAL. Estella.
MERINDAD. Estella.
COMARCA. Guesálaz.
POBLACIÓN. En 1986, 51 habitantes de hecho y de derecho. En la actualidad, 50 censados, pero la mitad viven a diario.
ALTITUD. 642 m.
DISTANCIAS. A Estella, 17 km. A Pamplona, 34.
COMUNICACIONES. Carretera local que enlaza con la nacional N-111 Pamplona-Logroño.
GEOGRAFÍA. Está situado en la vertiente norte del río Salado y en la ladera Sur de la Sierra de Andía. Limita al S con Muez y Viguria, al E con Vidaurre y al O con Iturgoyen.

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